Cuenca del Río Uruguay

Conservación de naturaleza en la Cuenca del río Uruguay.

El Sistema de Reservas Naturales de MASISA y Forestal Argentina involucra 9 áreas protegidas ubicadas en establecimientos forestales del centro-este de las provincias de Corrientes y Entre Ríos. Están localizadas en la costa del río Uruguay o de sus arroyos tributarios. Gracias a una alianza entre MASISA, Forestal Argentina y Fundación Hábitat y Desarrollo, desde hace 10 años se realizan acciones para su preservación. La ubicación de las reservas puede consultarse en el mapa del Sistema Federal de Áreas Protegidas: http://www.sib.gov.ar/mapa-sifap

 

Historia:
Los campos adquiridos por Forestal Argentina tienen una historia de uso agrícola o ganadero con el consiguiente impacto en cuanto a áreas boscosas desmontadas y modificación de la estructura de pastizales naturales como resultado de sobrepastoreo. Otro impacto negativo es el manejo de rebrote de pasturas a partir de quemas, actividad que se practica en el litoral argentino desde hace al menos 300 años.
Los predios entrerrianos eran utilizados como quintas dedicadas a la producción de citrus o funcionaban como predios ganaderos.
Los predios correntinos por su parte, se utilizaban para ganadería extensiva o eran arroceros. En uno de los predios correntinos, denominado Buena Vista II, subsiste una gran represa dedicada a contener el agua hasta el momento apropiado para inundar los arrozales. Este lago hoy forma parte de una reserva.
Forestal Argentina también adquirió predios que ya contaban con forestaciones de eucalipto y pino.


Motivaciones:
Desde el punto de vista económico, la Empresa evaluó que la conservación de los humedales y sus bosques asociados constituía la mejor alternativa para el uso de su patrimonio.
En cuanto a las motivaciones sociales, el establecimiento de reservas y principalmente la visita de las mismas favorece la relación con las comunidades vecinas.
La principal motivación ambiental de la Fundación fue contribuir a la preservación de los humedales de la Cuenca del Río Uruguay, que cuentan con rasgos particulares y que están escasamente protegidos en Argentina.

¿Por qué cuidar humedales y bosques ribereños?
La existencia de la Selva Riparia en latitudes subtropicales a templadas se debe a la influencia de los ríos Uruguay y Paraná que forman microclimas y corredores naturales para la dispersión de especies subtropicales hacia el Sur.
En el caso del río Uruguay este corredor natural ha sido interrumpido por la construcción de la represa Salto Grande, aislando al sector sur de su fuente. La extensión más austral de la selva al sur de la represa apenas aparece protegida en el Parque Nacional El Palmar (provincia de Entre Ríos), único Parque Nacional ubicado en la cuenca.
A nivel local el bosque ribereño es una comunidad escasa (1,26% del departamento de Concordia). El mantenimiento de extensiones de esta selva inmediatamente al sur de la represa contribuye a mantener la diversidad global del sector sur.
La provincia de Entre Ríos se encuentra dentro de las 10 provincias con menor cobertura de áreas protegidas en el país (4,86% de su superficie). Dos áreas de jurisdicción nacional (El Palmar y Predelta) representan el 0,14% y 26 áreas provinciales constituyen el resto. En este contexto la adición de 495 ha. en 3 reservas del departamento Concordia (Ao. Ayuí Grande, El Talar y Yuquerí), resulta un aporte significativo.
Asimismo, el Sistema de Reservas de MASISA y Forestal Argentina conserva otras 3696 hectáreas en el departamento de Paso de los Libres, provincia de Corrientes. Se trata de las reservas Tres Cerros, Santo Domingo, Buena Vista II, La Florida II, Linconia y La Yunta.
Corrientes se encuentra entre las 5 provincias con mayor porcentaje de su territorio protegido (17,12%). Cuenta con 1 reserva de jurisdicción nacional (Parque Nacional Mburucuyá) y 7 de jurisdicción provincial con escaso nivel de implementación. Estas áreas totalizan 1.509.955 has. alejadas de la Cuenca del Río Uruguay, ya que se ubican en cercanías del río Paraná y en los Esteros del Iberá.

¿Cuáles fueron los avances del proyecto?
Las áreas naturales protegidas constituyen la mejor herramienta conocida para conservar la biodiversidad. Partiendo de esta premisa, entendemos que el destinar territorio para que subsistan ecosistemas poco alterados, es un beneficio. Si a ello se suma la inversión de recursos, el monitoreo constante y la investigación científica dentro de un plan de acción coherente y consensuado, los mismos se vuelven palpables y medibles. Pero el desarrollo de un área protegida, al igual que la producción de madera, lleva tiempo.
Actualmente sólo pueden evaluarse resultados en algunos taxones faunísticos bien conocidos: concretamente en aves, mamíferos grandes, algunos reptiles y anfibios.

Aun no se han evaluado los impactos sobre la flora porque para ello es necesario realizar inventarios exhaustivos.
En el Litoral Argentino la actividad cinegética es practicada por personas de diferentes estratos sociales, constituyendo en muchos casos más una costumbre que una necesidad.
La caza furtiva se incrementó en los últimos años por el alto precio que adquiere la carne de carpincho en Brasil, lo cual motivó que numerosos cazadores recorran la costa del río Uruguay para satisfacer dicha demanda.
La existencia de reservas naturales en la cuenca del Uruguay permite que la fauna más perseguida (carpinchos, zorros, corzuelas, lobitos de río, ciervos de los pantanos y yacarés), encuentre sitios de descanso y reproducción. Como las superficies protegidas constituyen tramos de ambientes mayores, no alcanzan para asegurar la preservación de poblaciones, pero si para disminuir su presión de caza.
El 2º indicador del avance del proyecto es que se continúan observando las especies identificadas al inicio del mismo y que el registro de avistajes resulta cada vez mas completo. Esto ocurre porque nuestro nivel de conocimiento de las áreas se incrementa con el tiempo.
Sabemos que las especies identificadas no desaparecieron del lugar, pese al aumento de la actividad forestal.
El 3º indicador de beneficio para la biodiversidad es el mayor conocimiento de la vida silvestre local y su consecuente difusión técnica. A modo de ejemplo, cabe mencionar que en la reserva Tres Cerros se observaron dos nuevas especies de aves para la provincia de Corrientes (Atajacaminos Coludo y Loica Pampeana) cuya noticia fue difundida por la revista ornitológica “Nuestras Aves”. También se presentó un póster en el último Congreso Argentino de Herpetología (Córdoba 2008), en el cual se informó sobre los anfibios identificados en las reservas de Forestal Argentina al cabo de 3 años de estudio.
Otro beneficio para la conservación de la biodiversidad es la concientización del personal forestal y de los habitantes de las comunidades cercanas. Un ejemplo concreto de ello fue que a partir de que un trabajador encontró un aguará-guazú (cánido silvestre en peligro de extinción) se creó un “corredor de fauna” de 70 has. en un predio de la Empresa. Luego comenzaron a realizarse talleres en escuelas rurales para explicar que el aguará guazú es inofensivo y que está protegido por ley provincial.
Otro cambio favorable para la biodiversidad son las buenas prácticas que va incorporando la Empresa. Por ejemplo, el compromiso de no desmontar bosque nativo en ninguno de sus predios y no realizar quemas controladas de pajonales en época de nidificación de aves (de septiembre a marzo).

¿Qué problemas subsisten?
Debido a que las 9 reservas del Sistema protegen ambientes similares y se encuentran en provincias vecinas, con idénticos rasgos culturales, presentan los mismos desafíos y problemas de conservación:

  • Cazadores furtivos que ingresan por el río Uruguay o por arroyos tributarios persiguiendo carpinchos y corzuelas (principalmente en Corrientes)
  • Invasión de plantas exóticas (principalmente en Entre Ríos)
  • Incendios intencionales o accidentales
  • Vandalismo
  • Falta de difusión
  • Limitaciones de acceso
  • Sobrepastoreo

 

¿Cómo intentamos solucionarlos?

Trabajamos sobre un Sistema de Reservas planificando acciones a nivel predial y regional, tomando como núcleos Concordia y Paso de los Libres.
Si bien contábamos con planes de manejo para cada reserva y con planes operativos anuales (en los que se definían acciones y se asignaban recursos), a partir de 2010 desarrollamos un plan de manejo para todo el Sistema de Reservas con un horizonte a 10 años.
En el marco de este documento se centralizan los esfuerzos en una reserva cada año, independientemente de las acciones que venimos realizando: visitas de diagnóstico a cada reserva, programa de monitoreo de aves y anfibios, trabajo con la comunidad y control de plantas exóticas, entre otras.

Durante 2010 se focalizan esfuerzos en la Reserva El Talar. Entre las acciones previstas se contempla: demarcar sus límites en el terreno, identificar los lugares de ingreso de cazadores e intrusos, disponer cartelería, reforzar la extracción de plantas exóticas, mapear unidades de vegetación, visitar a los vecinos, identificar actores locales y crear una base de datos con información de contacto de directores de escuela, policía rural, bomberos, delegaciones municipales, etc.
Otro objetivo del proyecto es que la experiencia acumulada sirva a otros productores de la Cuenca que deseen replicarla. En este sentido cabe destacar que ya son 9 las empresas y productores forestales integrantes del “Consorcio Forestal Río Uruguay” que están explorando iniciativas de conservación privada en sus establecimientos.
También se continúa trabajando con distintos grupos de interés: escuelas rurales, fuerzas de seguridad, autoridades gubernamentales, investigadores y vecinos.
Para ello se realizan distintas acciones:

  • Grupos escolares visitan periódicamente las reservas Arroyo Ayuí Grande (Concordia) y Tres Cerros (Paso de los Libres).
  • Cursos de formación docente sobre interpretación ambiental y gestión educativa.
  • Talleres sobre control de tráfico de fauna destinado a miembros de fuerzas de seguridad locales, provinciales y nacionales.
  • En Entre Ríos se celebró un convenio con el Municipio de Concordia y se espera acordar con otros 3 municipios para formar junto a los vecinos, un corredor de conservación en el Arroyo Ayuí Grande.

 

Gustavo Aparicio
Director de Conservación
Fundación Hábitat y Desarrollo
gustavo@habitatydesarrollo.org.ar