Curso de Guías de Monte Loayza y Cañadón del Duraznillo

La práctica de campo del Curso de Guías de Monte Loayza y Cañadón del Duraznillo se realizó el sábado 2 de diciembre en el Centro de Interpretación del Parque Provincial y la Reserva Asociada privada y fue dictado por el Lic. César Gribaudo y el Guardaparque Francisco López. El curso de especialización de guías resultó sumamente exitoso. Se presentaron 13 guías idóneos y 2 informantes turísticos de Puerto Deseado, entre los que se seleccionará el plantel de guías autorizados para el área conjunta antes de fin de año. 

Del Plan de Manejo de Monte Loayza y Cañadón del Duraznillo

III. Programa de uso público

  1. a) Subprograma de modalidad de uso (ecoturismo)

En la porción central del litoral patagónico existe una creciente demanda de oportunidades de visita a sitios con atractivos naturales. Comodoro Rivadavia, Caleta Olivia y Puerto Deseado tienen una gran afluencia turística en verano, entre las familias del personal petrolero y pesquero que viven en otras ciudades y acompañan a los trabajadores en vacaciones y los turistas que llegan atraídos por la ría de Deseado.

Monte Loayza conformaría el corredor turístico del sur del Golfo San Jorge, junto a la ría de Deseado y el Parque Nacional Bosque Petrificado, ambos de creciente recepción de visitantes en los últimos cinco años.

En Caleta Olivia y Puerto Deseado están instalados operadores especializados en ecoturismo, turismo rural y turismo científico, con aceptable calidad de atención, buenos transportes y guías eficientes con conocimientos de flora y fauna y su conservación y con manejo de varios idiomas.

Con estas agencias de turismo se podrán realizar convenios de uso turístico de la reserva, ya que su condición de operadores de campo, sus equipos de traslado terrestre y sus trayectorias, los habilitan para asumir compromisos de responsabilidad del comportamiento de sus grupos y porque además son operadores de campo (haciéndose, por lo tanto, co-rresponsables de la conservación del recurso turístico) y tienen ganado un nicho de mercado.

No se realizarán convenios similares con agencias de turismo “comercializadoras”, porque sólo son intermediarios sin responsabilidad en los servicios, ni con operadores internacionales especializados en ecoturismo, puesto que éstos no podrían ofrecer las mismas garantías que los locales.

La visita pública (noviembre/marzo) se implementará en los circuitos turísticos determinados en la zonificación de la Reserva Cañadón del Duraznillo. Será por grupos, personalizada y programada (ecoturismo), con la presencia del guardaparques del área (como control) y los guías especializados de los operadores turísticos. Por razones de sensibilidad ecológica, no se permitirá el ingreso de visitantes sin guía autorizado o el guardaparque del sitio.

Su duración en el área protegida será de medio día, pudiendo extenderse la estadía en la estancia con un posible almuerzo si GSJ SA eligiese brindar tal servicio.

La visita podrá ser de un día completo si a la actividad ecoturística se le agrega turismo rural y el camino vehicular de los acantilados. En este caso, GSJ SA podría optar por ofrecer el servicio de alojamiento ocasional en la estancia.

En una primera etapa y en forma experimental, hasta que se haya realizado un relevamiento de impacto en los primeros años, se admitirá dos turnos de visita a la Reserva Natural Monte Loayza (matutino y vespertino), con un número máximo de 12 personas en cada grupo (incluído el guía).

En caso de grupos de estudiantes, dentro del ciclo lectivo de Santa Cruz, los mismos serán acompañados por un docente y el guardaparque, quien oficiará de guía de campo y control.

Además de esta tarea educativa, sólo excepcionalmente, la FHyD y GSJ organizarán la visita de invitados especiales que serán acompañados por el guardaparque en función de guía y control.

 

b) Sub-programa de interpretación

Tendrá los siguientes componentes: cartelería y audiovisual en el Centro de Visitantes, folleto-guía de campo para cada visitante, interpretación personalizada por parte de los guías, y cartelería interpretativa en el sendero peatonal.

c) Subprograma Centro de Visitantes

El público ingresará al casco de La Madrugada y tendrá como base de sus actividades el Centro de Visitantes (centro de interpretación), que tendrá un diseño funcional a la visita pública. Esto significa que deberá ser cómodo, permitiendo la preparación antes y la relajación después de la visita, y no someterá al visitante a un “programa interpretativo”. El visitante deberá moverse con libertad en el centro y focalizar su atención en los aspectos que personalmente le interesen.

Con tecnología impresa (Guía de Campo) y audiovisual deberá “mostrar” todo lo que no se percibe a simple vista frente al recurso natural (por ejemplo, en la costa podemos ver a los lobos marinos, pero no a la cadena alimenticia marina que los sustentan en el lugar); deberá “informarnos” acerca de la biodiversidad y arqueología de la región (por ejemplo, identificar las aves marinas, explicar el ecosistema costero-marino, dar cuenta de las

ocupaciones humanas y de sus recursos de sobrevivencia, etc.); y “traducir” a la comprensión de los visitantes el saber científico acumulado (por ejemplo, la etología de los lobos marinos o las migraciones de aves). Todo ello, en un tiempo limitado y en formato conciso y atractivo.

Lo que no puede ser el centro de interpretación es un “competidor” del recurso natural, donde la tecnología interpretativa sea más deslumbrante y accesible que el propio recurso que convoca la visita. Ni tampoco un compendio enciclopédico del saber científico. Para esos casos están los parques temáticos y la bibliografía biológica especializada.

También, se ofrecerá a la venta la diversa bibliografía especializada editada en el país para los visitantes interesados (un estante con función de librería).